Francia ha impulsado por toda Asia una iniciativa para frenar la caída de sus cifras en comercio y mejorar su relevancia en la región. Un nuevo informe de ECFR que se titula France’s “pivot” to Asia explica cómo Paris, que sigue compitiendo con otros países europeos por la inversión china, está intentando corregir su enfoque hacia la región, que incluya mejores lazos comerciales con India, Japón, Corea, Indonesia, Singapur, Vietnam y Australia. Francia también está explorando nichos de mercados e inversiones en otros países como Filipinas y Laos.

La nueva diversificación “más allá de China” de la presidencia de Hollande, llamada “diplomacia económica” por el gobierno francés, sigue a la normalización de las relaciones con Pekín durante el gobierno de Sarkozy. Francia espera que lazos más fuertes con países de la región le acerquen a nuevos mercados y acuerdos en política y seguridad.

El autor del informe, el director del programa Asia y China de ECFR François Godement, dice que la relativamente débil presencia de Francia en la región le ha llevado a una estrategia basada en tres pilares:

  • Mejor competitividad de las exportaciones francesas.
  • Acuerdos comerciales basados en las necesidades de los países de la región, en vez de la tradicional promoción de las exportaciones francesas.
  • Una presencia estratégica a través de una cooperación en defensa con autofinanciación.

Godement cita a un alto cargo para afirmar que Francia “no puede seguir teniendo una política única para toda Asia”. Y la estrategia parece estar funcionando: la balanza comercial entre Francia y Asia ha mejorado tras el creciente número de visitas del gobierno a mercados asiáticos desde que Hollande llegó al poder.

El reequilibrio de su estrategia en Asia también ha revitalizado las exportaciones de armas a la región. En 2012, la mitad de todas las ventas francesas de armas fueron a Asia. Godement señala que, aunque la cooperación en seguridad es mayor con Japón, también está mejorando con otros socios como India, Malasia y Singapur. Francia tiene una capacidad de proyección militar única en Europa, aunque esta capacidad se ve ahora amenazada por una probable crisis presupuestaria.

Sin embargo, este informe también señala que Francia debe mantener su política de “partenariado global” con China, establecida por Jacques Chirac en 1997. Francia es uno de los núcleos más importantes de la eurozona para el yuan. Firmas francesas y chinas cooperan en infraestructuras energéticas para Reino Unido, mientras que el gobierno francés mantiene una postura más proteccionista en temas de inversión y contratación pública en Bruselas.

En conclusión, François Godement advierte de que, aunque la política francesa en Asia sigue centrada en intereses nacionales, en el largo plazo necesitará trabajar con la UE para llevar más allá sus intereses y cumplir sus compromisos. Godement añade que “la política francesa en Asia sigue estando atrapada entre el intergubernamentalismo a medias de Europa y el sistema federal que tantos políticos saben que disminuirá el estatus de Francia.”