La UE debería contribuir a desarrollar un nuevo orden europeo de seguridad que incluya  a Rusia y a los países de la Vecindad Oriental. Pero este orden no debería permitir el dominio de Rusia en la Vecindad común. En la nueva publicación de ECFR, titulada “Reframing Germany´s Russia Policy – an opportunity for the EU”,el investigador Stefan Meister afirma que los Estados Miembros de la UE deberían presionar a Alemania para que lidere una política que sea algo menos deferente con el Kremlin.

Mientras la crisis en Ucrania continúa agravándose, el informe señala que la actual política alemana hacia Rusia es demasiado idealista e incompatible con la realpolitik de Putin hacia sus vecinos post-soviéticos. Por primera vez en dos décadas, la élite política alemana está abierta a adoptar una postura más crítica hacia Rusia y una nueva política hacia Europa Oriental. Meister recomienda que:

  • La nueva política alemana hacia Europa Oriental esté basada en la cooperación pero sin el actual nivel de deferencia con el Kremlin.
     
  • Los socios europeos capitalicen el reciente alejamiento entre Berlín y Moscú para lograr que Alemania lidere en las políticas comunes de la UE hacia Rusia y la Vecindad Oriental.
     
  • Esta nueva política común liderada por Alemania requerirá más compromiso, más recursos y más coordinación entre los Estados Miembros, que deberían evitar el actual bilateralismo.

El informe analiza un cambio de contexto: desde que Vladimir Putin volvió a la Presidencia en 2012, han aumentado las tensiones entre Alemania y Rusia. Berlín siempre ha defendido a Moscú en la UE puesto que la modernización rusa encaja muy bien con los intereses económicos alemanes.

La élite rusa no desea una reforma política porque “desde hace tiempo han entendido que el imperio de la ley, la transparencia y una mayor competición política reducirían su poder y sus privilegios”. Esta publicación de ECFR argumenta que la actual crisis en Ucrania “ha producido un cambio real y una gran oportunidad para desarrollar una política europea hacia Rusia. El gobierno de gran coalición en Berlín está liderado por una cancillería que es más crítica con Rusia que durante gobiernos anteriores, y la crisis en Ucrania ha mostrado a los líderes alemanes la relevancia de la Vecindad Oriental”.