La receta de Xi Jinping para el poder

El 8 de marzo, la Asamblea Nacional Popular de China aprobó la posición de Xi Jinping como "líder principal" del Partido Comunista, consolidando su autoridad sobre todos los órganos del poder, antes de su segundo mandato de cinco años. Este título simbólico demuestra la autoridad especial que Xi ha acumulado desde que se convirtió en Secretario General del partido en 2012. En este número especial de la publicación China Analysis de ECFR "Disciplina y Castigo - el partido bajo Xi", Jérôme Doyon examina los mecanismos claves de Xi Jinping en el poder.

Xi, utiliza herramientas conocidas de otros líderes comunistas para concentrar el poder en sus manos. Hizo de la disciplina interna del Partido una pieza central de su administración. Las sesiones de estudio, los comités de supervisión y las investigaciones sobre la lealtad de los miembros del Partido aseguran la jerarquía e influencia de los líderes del Partido a todos los niveles. Al mismo tiempo, a los líderes locales del Partido se les está dando más libertad sobre los reclutamientos, limitando potencialmente la renovación de la élite a largo plazo.

Ante la esperada reorganización del liderazgo en la XIX Asamblea Popular Nacional de China en otoño de 2017, las maniobras políticas de Xi están siendo observadas de cerca. Técnicamente, Xi debería dimitir después del año 2022 debido a la habitual regla de límite de edad. Sin embargo, la especulación de que Xi pueda tratar de romper con la convención de retiro del Partido continúa creciendo. Si Xi quiere garantizar su propio poder sobre el sistema, corre el riesgo de erosionar el sistema del Partido:

"La estrategia de Xi para fortalecer la estructura leninista de "centralismo democrático" podría resultar peligrosa para la supervivencia del Partido a largo plazo", argumenta Jérôme Doyon, investigador asociado del programa Asia y China de ECFR. "A riesgo de gerontocracia, podría llegar a ser cada vez más difícil atraer a potenciales jóvenes."