Las democracias europeas están demasiado satisfechas desde la caída del muro de Berlín, argumenta José Ignacio Torreblanca en su artículo "Homework time for European democracies".

Las democracias europeas están demasiado satisfechas desde la caída del muro de Berlín, argumenta José Ignacio Torreblanca en su artículo "Homework time for European democracies" en la revista FEPS’ Queries. Torreblanca postula que tras el colapso del comunismo, las democracias se relajaron, olvidando reflexionar sobre las relaciones entre el Estado y el Mercado, la economía y la sociedad. Dieron por sentado el apoyo de sus ciudadanos y no prestaron atención a las crecientes desigualdades. 

Ahora estas democracias encuentran su espacio político acechado por el auge de los populismos que quieren reestructurar la política: rompiendo con la clasificación tradicional de izquierda / derecha y presentando en su lugar un panorama político en que la confrontación se da entre el "pueblo" en la parte inferior y la "casta" en la parte superior. Sin embargo, aún existen muchas cuestiones en las que la dicotomía izquierda-derecha sigue presente, como la libertad económica y política, las cuestiones morales como el divorcio y el aborto, y la libertad individual.

Aunque el nuevo panorama político exige que los partidos se reinventen, en las cuestiones fundamentales la dicotomía liberal / conservadora sigue siendo válida.

Lee el artículo completo en inglés aquí.