El resultado electoral británico confirmó con rotundidad la sensación de que la clase política ha perdido el contacto con el sentimiento popular.  

El resultado electoral británico confirmó con rotundidad la sensación de que la clase política ha perdido el contacto con el sentimiento popular. 

Decir que el resultado de las elecciones británicas fue más cercano de lo esperado es una dramática subestimación: el Partido Conservador terminó con una cuota de voto de tan sólo 2 puntos porcentuales más que el Partido Laborista, habiendo comenzado la campaña con una ventaja de 24 puntos en las encuestas de opinión. Con 318 escaños en un parlamento de 650 escaños (el Partido Laborista tiene 261), el partido de Theresa May se vio obligado a llegar a un acuerdo con el Partido Unionista Democrático de Irlanda del Norte, que tiene 10 escaños, para obtener la mayoría.

Entonces, ¿por qué Theresa May obtuvo un resultado mucho peor de lo esperado? Hay al menos cuatro causas generales:

1. Liderazgo. Theresa May calificó las elecciones como un referéndum sobre su "liderazgo fuerte y estable", pero la campaña dañó gravemente estas afirmaciones. Dejó de lado a su gabinete al escribir el manifiesto del partido, y luego se vio obligada a dar una vuelta de tuerca embarazosa cuando los gastos propuestos para la atención social de ancianos resultaron ser impopulares. Su negativa a comparecer en el debate cara a cara dañó aún más sus credenciales.

2. Austeridad. El Partido Laborista consiguió redirigir parte de la culpa derivada del colapso de los servicios públicos a los inmigrantes y a Bruselas, hacia las políticas de austeridad del gobierno que dejaron a los servicios sin la necesaria financiación. Fue sorprendente que la respuesta del público a los ataques terroristas se concentrara más en el efecto de los recortes de fondos a la policía y al MI5 que en la difícil legislación.

3. Brexit. Mucha gente ve en este resultado la "venganza del 48%" que votó para que el Reino Unido se quedase en la Unión Europea, y que han sido ignorados por la clase política desde junio pasado. Esto parece estar apoyado por una división norte-sur en los resultados.

4. Un nuevo movimiento social Jeremy Corbyn, adoptando las tácticas de campaña de Bernie Sanders, parece haber logrado movilizar a los jóvenes (hay informes de un 72% de participación entre jóvenes de 18-24 años de edad - el nivel más alto desde 1964) e izquierdistas que estaban descontentos con el Nuevo Laborismo.

Ganadores y perdedores 

Los grandes perdedores incluyen:

1. Theresa May. Esta es una derrota personal para ella y rompe su autoridad en el partido y el país. Exdiputados conservadores como George Osborne y Anna Soubry han estado cuestionando su posición.

2. Diputados laboristas moderados. El fanatismo suave de las bajas expectativas ha significado que la derrota electoral de Jeremy Corbyn aparece como un triunfo. Esto cierra cualquier esperanza de desafiarlo.

3. Los nacionalistas escoceses. Han perdido más de 20 escaños en Escocia y ahora se enfrentan a un carismático líder conservador, Ruth Davidson, quien ha declarado que la idea de un segundo referéndum de independencia ya está muerta.

Los ganadores son:

1. Cualquier grupo de diputados que quieran mantener al gobierno como rehén. Si hay un gobierno conservador minoritario apoyado por el Partido Unionista Democrático (DUP por sus siglas en inglés) tendrá que depender de una pequeña mayoría que podría desaparecer en cualquier momento. Esto significa que los conservadores moderados como Phillip Hammond estarán fortalecidos -también lo podrían hacer los euroescépticos conservadores.

2. DUP. El partido más grande de la asamblea descentralizada de Irlanda del Norte tuvo su mejor actuación de Westminster, convirtiéndose en el quinto partido más grande en la Cámara de los Comunes y haciendo un trato con los conservadores que le dará una influencia significativa. El partido fue a favor de Brexit el año pasado, pero apoya una versión más suave de ello con una frontera sin fricción con la República de Irlanda. Sus valores sociales conservadores (en contra del aborto, derechos LGBT y cambio climático) harán de esta alianza una polémica.

3. Jeremy Corbyn. Su afianzamiento al Partido Laborista ha quedado consolidado. Ahora habrá una tentación para el resto del partido de congregarse detrás de él. También podría convertir a los principales portavoces del Partido Laborista, como el portavoz de Brexit, Keir Starmer, en figuras importantes.

¿Qué pasa ahora con Brexit?

Hay amplias implicaciones para las negociaciones de Brexit, pues no hay una mayoría en el parlamento para ninguna visión de Brexit. Muchos expertos, entre ellos, el ex ministro de Hacienda, George Osborne, dicen que esto significa el final del “Brexit duro", e incluso el ministro de Brexit, David Davis, parecía declarar en las primeras horas de la mañana que debe haber un replanteamiento. Sin embargo, no está claro que haya una mayoría para un Brexit más blando: hay más fanáticos del euroescepticismo que fanáticos del “Remain” en el partido conservador.

Con un sentido más amplio, hay preguntas inmediatas sobre el futuro de Theresa May. En última instancia, parece probable que pronto habrá otras elecciones generales en el Reino Unido.